Estas navidades he ido a un lugar llamado ONUVA, ....y ahora, pensando en este tiempo, tengo que reconocer que, no me habia dado cuenta de lo cansada que estaba moralmente, hasta que llegué allí y pasaron algunas horas.
Cuando me fui, me encontraba en el punto ese en el que se piensa: "como me gustaría perderme por ahí, sin que nadie sepa donde estoy, para que ninguno pueda encontrarme."
Quizás porque me sentía demasiado contaminada de las cosas que tengo alrededor, y notaba la necesidad de desintoxicarme de todo, de pensamientos, agobios, proyectos.....y no me refiero a "Quiero unas vacaciones", es otra cosa,como... que solo pides estar con calma y quietud, sin ruidos, ni fuertes, ni flojos, sin necesidad de pensar en el hoy ni tampoco en el mañana .
En este lugar a parte de sentir el silencio, la serenidad y vida, mucha vida, me he encontrado con esa chispa, esa luz pequeñita, esa gracia que solo se nota o se percibe cuando observas y callas, y compruebas, que los que están allí se complacen en servir, y no murmuran, se desgastan por los otros y no se quejan , se diluyen para que no se les agradezca.
Seguro que cada uno de los que fuimos lo hicimos por motivos diferentes; buscando algo nuevo, o quizás para relajarse, otros para olvidar, o a la aventura , para curiosear , lo cierto, es que todos nos encontramos con que la felicidad no solo se puede ver, también se puede respirar y todos comprobamos que el aire de allí la transporta , y aunque no quieras te llega, y llega a tus pulmones contagiándolos como si fuese un virus, la consecuencia de esto es que, cuando te marchas ya no eres el mismo, quizás porque te vas infectado y es de felicidad.
Es un regalo que todavía queden lugares así y que nos abran las puertas sin hacer preguntas a los que vamos cansados, para contemplar que la felicidad está en lo escondido y que en mi caso puedo seguir respirándola porque el aire no se acaba.
De parte de Charo: Para captar esto de Onuva tienes que tener un espíritu abierto, y si lo has hecho es señal de que tienes un espíritu abierto. Un beso de su parte y que cuando vaya a Murcia quiere verte que sois vecinas.
ResponderEliminarMamá estás hecha una poeta, has descrito fielmente lo que es Onuva, y eso no es tarea fácil. Gustarme es poco, el artículo está genial. Ciertamente Onuva es como dices. Aunque, como todo, cuando uno se acostumbra con el paso de los días no se aprecian tanto las cosas que dices... Pero ahí están los pequeños milagros para abrirte los ojos y recordarte el sitio en el que te encuentras.