jueves, 6 de octubre de 2011

CUANDO LLEGUE TU MOMENTO...ELIGE.

Este mes hemos compartido una gran alegría y una gran experiencia con la mejor amiga de una de mis hijas, que también es como una hija para mi.
Ella ha hecho algo, que ahora en estos tiempos, a las personas , les cuesta hacer  en su justo momento, que es    "elegir".
A veces pienso que  en los últimos años, se deja a los niños de una forma muy precipitada tomar elecciones que no les corresponden, y decidir sobre cosas que no deberían; ¿ dónde vamos este domingo, dónde quieres celebrar el cumple, que hacemos estas vacaciones, que te hago para cenar,.....?)
Sin embargo, cuando ya van creciendo, realmente, nos aterra pensar que tenemos que dejarles la libertad  de decidir y elegir, unas veces sabiendo que lo que hagan será lo más oportuno y otras tantas veces sin acierto.
Si hablo de elegir, me refiero a elegir una VOCACIÓN, esta palabra que para tanta gente se ha quedado obsoleta y en cambio quien la ha usado en su vida sabe, que contiene en sí misma montones de esperanzas, proyectos, dudas, sueños, inquietudes......
Entonces, ¿por qué muchas veces los que vamos delante en el camino ponemos tantas trabas, y sembramos  desánimos y dudas a los que vienen por detrás?
Sabemos, los que lo hemos hecho, que elegir una vocación es decidir para lo que te vas a levantar cada mañana, en que vas a usar la inteligencia que se te ha regalado, y en donde repartirás el amor que llevas, del que estás lleno. Porque si no lo sabes, en nuestro corazón aunque haya muchas cosas nuestras, hay una que es exclusivamente para los demás y que no está puesta para tí , que es este amor , que se crece y se multiplica cuando eliges tú vocación.
Elegir voluntariamente ser esposo o esposa, ser sacerdote o monja o célibe, ser padre o madre....es como echar  a volar aunque nunca lo hayas hecho antes y sin saber ni cuando, ni dónde o cómo al final vas a aterrizar.
 Lo cierto es que si no se emprende el viaje, se pierde la oportunidad de contemplar cosas únicas,  de saber que estamos hechos para pilotar, de equivocarnos al escoger la ruta y también al final  del trayecto de poder decir al que duda, que no tenga miedo.
Cuando elegimos dejamos otras opciones y oportunidades.
y, como no!!!, ¿ miedos?,  muchos, la experiencia me lo ha demostrado.
Yo puedo decir cada día que soy muy feliz con la elección de mi vocación, que es ser  esposa y madre.

FELICIDADES CARMEN!!!!!!!!!!  haz lo mejor que puedas tu vuelo.