jueves, 2 de diciembre de 2010

UN PEQUEÑO GRAN RATITO

Ayer fué uno de esos días en los que las horas parece que se han alargado tanto, hasta el punto de haber hecho tantas cosas, que es como si pertenecieran a días distintos.
Por la mañana acompañe a mi hermana pequeña al médico,(tiene cáncer) a la consulta de oncología.
Fué como siempre, algo que  me impacta
Sin embargo, ayer me sobrecogió la cantidad de gente que había en la sala de espera, aguardando su turno, de hecho, nos tuvimos que salir fuera a la calle, a aguardar a que nos llamasen.
Pensé en la fragilidad de mi cuerpo y en lo vulnerables que somos, aun así, pasamos los días como si, "ESAS COSAS SOLO LE SUCEDEN A LOS DEMÁS."
Me sentí más pegada a su piel, más hermana solo por acompañarla y estar hablando con ella de cosas cotidianas y sin gran trascendencia o realmente ¿si las tienen?.
Por la noche, me di cuenta que aunque mi hermana tenga cáncer, en ese pequeño gran ratito de espera, con ella PUDE SER FELIZ.

1 comentario:

  1. Hola Encarna!
    Me ha emocionado este post especialmente, porque yo también tengo un caso parecido en la familia. El caso es que estoy lejos y no siempre puedo compartir los momentos que yo quisiera. Muchas veces me da pereza ir al pueblo, pero siempre merece la pena pasar un día o un rato con los que más quieres.
    Un beso y ánimo con tu blog!!

    Conci, la tua compagna d'italiano

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